20.4.26

Infancia

Hoy que todo es como un glaciar derritiendo

viaja a 200 por hora 

la melancolía, 

y el despertar es tedioso

como una puerta de acero.


 Microplásticos en la savia madre,

son las multitudes, 

que evitan tener diferencias,

con la indiferencia del mundo.


De los cuencos de horas, se devoran hasta la arcilla 

Tiemblan las letras, esperando nueva vida

en el ritmo punzante, de alguna maquina de escribir

pero encuentran más y más videos y más clips 

y menos capas 

que atravesar en los cuerpos.


Poca gente cose tonadas.

La gata apoltronada mira atenta a Guido apoltronado

en un mundo apoltronado,

 ahora que trabaja y sus sueños, 

son propiedad de algún CEO.

Y la poesía de Ana fue perdida

 en sus cuadernos de estudiante,  

 después de que sus ahorros

 desaparecían, más rápido

 que sus ganas de buscarlas .


Existen aun, grietas en la grieta del mundo

que se pueden llamar esperanza o rebeldía

Las sintetiza bien la niña del vecino

 que vende libros en la esquina de su casa.

Los fabrica ella; tapas de cartón y hojas recicladas 

con sus dibujos y letras:

Bestiarios, libros de acertijos 

y uno especial con ilustraciones y chistes, 

 que hubiese envidiado Quino,

destruye y recompone el lenguaje.


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